
Hasta el año pasado, Bridgestone había optado por llevar siempre a Sepang el compuesto duro y el medio, es decir, las dos gomas más duras, para un circuito realmente severo con los neumáticos, por sus dos largas rectas y consiguientes frenadas, su enorme variedad de curvas y sus elevadas temperaturas.
Pues este año, más leña al fuego. El neumático blando será el auténtico quebradero de cabeza este fin de semana para todos los equipos. Y no quiero ni pensar en los equipos que montan el KERS, y que por lo visto en Melbourne, castigan más los neumáticos traseros y su degradación. Estoy deseando verlo…Más de uno se puede quedar literalmente sin cauchos en plena carrera…
Así que desde hoy los equipos verán como enfrentar esta calurosa carrera.