El Circuito Internacional de Bahrein es uno de los trazados más exigentes para los frenos, muy similar al de Montreal, que es el más severo del año en este aspecto. Con tres grandes frenadas en las que se debe reducir a primera o segunda velocidad desde unos 320km/h, el carro necesita una buena estabilidad para evitar bloquear las ruedas durante la carrera. La frecuencia de frenada también es significativa, especialmente entre las Curvas 4 y 13, donde los frenos se usan constantemente a unas altas temperaturas y sin posibilidad de refrigerarse. Las frenadas serán aún más complicadas este año debido a la ausencia del freno motor, y un error en las curvas lentas como son la 10, 13 o 14 podrían costarle muy caro al piloto, que podría verse superado en las rectas que siguen a estos virajes