
El Circuito Internacional de Bahrein, ofrece un interesante reto técnico para los equipos, incluso aunque éste trazado destaca por no tener ninguna curva excesivamente rápida. Con largas rectas, fuertes frenadas y varias secuencias de curvas lentas, éste es un circuito que requiere un buen agarre mecánico y un carro con una respuesta muy precisa. En este sentido es muy similar al Albert Park de Australia, ya que hay que prestar especial atención a las fuertes aceleraciones y la estabilidad del carro en la frenada. Un motor potente, un buen agarre mecánico y un buen equilibrio de frenos son las claves para completar una buena vuelta en Bahrein.